Acción y decisión. Tercer acto

De WikiNovela

_ No hay por dónde seguir
_ Sí, hombre, sí; no te desanimes.
_ No es cuestión de ánimo, es cuestión de camino; de que no hay camino, más exactamente.
_ Pero... si ya estamos en el tercer acto, sólo queda el final, y un final se lo inventa cualquiera.
_ A ver, si tan fácil es, dáme uno.
_ Si tuviera un final, lo último que haría sería dártelo.
_ Eso es una excusa, no tienes ni idea de cómo escribir un final.
_ Es posible, pero, sin que te hayas dado cuenta, tú lo has terminado.
_ ¿Cómo que lo he terminado?
_ Así de fácil, línea a línea, haciendome discutir contigo y tu pesimismo; que si no hay por dónde seguir, que si esto no tiene remedio, que si somos todos un desastre. La cosa es que apetece acabarlo sólo por llevarte la contraria. Así no puedes seguir, hombre; ese ánimo, hay que hacer algo con ese ánimo.

Sale Samuel y entra Giambattista Bodoni con un nuevo tipo de letra, un incunable y tres botellitas de brandy. Al fondo, en un viejo, amarillento y sucio escritorio, Ulysses escribe en un cuaderno violeta el boceto de un proyecto para una novela titulada provisionalmente Veinticuatro horas en una vida de Joyce James.