El Sevillano de Mondragón

De WikiNovela

El sevillano de Mondragón era más fácil de reconocer por su aspecto que por su acento. Le gustaba ir a Bilbao a visitar librerías para vender sus libros. Según él eran de la mejor calidad, pero Giambattista no siempre estaba de acuerdo. Había oído hablar del Infolio de Shakespeare y quería echarle un vistazo. Si el tal Shakespeare nunca existió, ¿quién había escrito aquel montón de papeles viejos?, pero Bodoni lo tenía bien escondido. Fue por esta razón que el Sevillano de Mondragón empezó a rondar a Amanda Rojas; si había alguien que conociera bien la trastienda de Bodoni, esa era Amanda. Y fue al ver al sevillano de Mondragón rondando a Amanda cuando Bodoni se dió cuenta de todo lo que le pasaba por dentro y de todo lo que le pasaba por fuera.