Ella
De WikiNovela
Sonreía y, cada vez, el amanecer rompía en algún lugar lejano. La luz amable de su dentadura, imperfecta pero hermosa; el sonrosado fulgor, carnoso, de sus labios como dos horizontes en aproximación; el dibujo lento de su boca al estirarse, sus ojos brillantes como recién llorados. En algún lugar, el cielo se quebraba cada vez que ella sonreía, en algún sitio lejano y quizá inhóspito, en alguna parte dentro de mi pecho. Me veía y, entonces, era yo el que sonreía. No con los ojos, los labios o los dientes. Sólo abrazaba ese crepúsculo interior, lo apretaba con fuerza para que no terminara. Hasta que ella se volvía y entonces de nuevo el día volvía a su hora cierta, la luz se disolvía en todos los objetos y el sol dejaba de pertenecerme.

