La casa de la Gran Vía
De WikiNovela
La antigua casa de la familia Rojas Valiente aún sigue en pie, y sigue siendo enorme comparándola con las edificaciones que la rodean. Mantenerla en buen estado apenas le deja a Amanda tiempo para otra cosa. La casa está en la misma calle que el viejo bloque de la Telefónica, en el segundo tramo de la Gran Vía. Cuando sale a la calle por las mañanas, Amanda suele pararse y contemplar ese edificio dibujado por un hombre llamado Ignacio de Cárdenas Pastor, construido en los años veinte, y que allí sigue también, en el número veintiocho de la Gran Via, delante de la casa desde donde todo lo vigila Ricardo antes y después de ser vigilado. De esta manera se cumple la profecía de su padre, que siempre le decía a Deolinda "Este chico no irá nunca muy lejos".
Mucha es la gente que se pregunta por qué Amanda no mira nunca al viejo edificio si se aventura a salir a la calle por la tarde. Durante un tiempo esta pregunta estuvo incluida en el Cuaderno de Bitácora del compañero de Marta, y las opiniones finalmente recibidas en el buzón para Cuestiones Colaterales fueron desalentadoramente contradictorias.

