Tres botellitas de brandy
De WikiNovela
- Nota breve para un borrador para novela corta
- Título provisional: Tres botellitas de brandy
- Autor seleccionado: Agha ta Cristi
- Segunda Parte. Capítulo 8
- Cuando Agatha encontró los tres cadáveres alineados en la acera como si ya hubiera acabado la investigación, se planteó seriamente llamar a Eliot, el amigo de Sherlock, pero desistió enseguida; era mejor esperar a ver quién venía a por los cadáveres, si es que venía alguien; hacía demasiado frio aquella noche para que nadie se animara a salir. Agatha se acercó a los cadáveres y vió que se trataba de dos mujeres y un hombre joven; los tres eran muy atractivos y parecía que pertenecían a la misma familia. A cada lado de los cadáveres había un cuaderno de notas de esos que puedes encontrar en cualquier librería, de anillas, con tapa dura azul, lo raro era el tamaño; Agatha calculó que estaban confeccionados en el tamaño del antiguo folio catalán, hacía unos días había comprado unos paquetes en Capellades.
- Cerca de la acera vió una tarjeta que parecía una invitación a una inauguración, Agatha la recogió, y, a pesar de que estaba completamente mojada, aún podía leerse algo; parecía una invitación a una fiesta, no se veía bien ni la fecha ni la dirección, pero estaba claro el nombre de la sala, era algo así como Calderón. Agatha se dirigió a una cabina telefónica y buscó la dirección de la sala. La encontró enseguida, no era una sala de exposiciones sino un restaurante, y decidió ir para allí; pero antes llamó a Eliot, no quería ir sola esta vez. Eliot le dijo que estaba con Sherlock y que irían los dos. Y así lo hicieron, esperaron en el Calderón durante horas la llegada de Agatha, inutilmente. Al día siguiente leyeron en el periódico que la policia había encontrado en una acera de Simón Bolivar cuatro cadáveres extrañamente alineados.

